lunes, 6 de julio de 2015

El animal domesticado

En este vídeo se muestra como se domestica a un animalito "salvaje" y cual es el método "pedagógico" usado para lograrlo (literalmente hay que "romperle el alma").Documento estremecedor del gran Frank Cuesta. Reconozco que este video me ha impactado, me ha tocado muy hondo y me ha hecho pensar.
No he podido dejar de verme reflejado como humano en lo que aquí se muestra tan a las claras; una vez más el mundo animal nos sirve de referencia y de reflejo, y nos devuelve nuestra propia imagen.La forma en la que tratamos a los animales nos dice quienes somos y no solo a los animales sino a todos nuestros "inferiores"(entiéndase a los que tenemos poder sobre ellos de alguna manera o dependen de nosotros)Lo cual me lleva a esta reflexión: Pensemos que los humanos somos los "animalitos" domesticados por excelencia, que hemos sido sometidos a una pedagogía desde muy "cachorros", que nos han moldeado, que nos han convertido en "hombres y mujeres de provecho", ocultando y menospreciando nuestra verdadera naturaleza "salvaje" y no tenemos siquiera el recuerdo ni la referencia de cual es esa naturaleza.¿Que haría un ser humano al que le devolvieran su libertad?, no hemos vivido nunca esa posibilidad, no sabemos cual es nuestro estado natural, hemos vivido de siempre domesticados, enjaulados, nos han aplicado métodos educativos " racionales" para convertirnos en servidores de la "sociedad", pero somos más bien esclavos, nos han robado no sólo nuestra libertad sino nuestra auténtica naturaleza humana, el hombre no es un animal social más que por añadidura, no estamos aquí para servir a la "Sociedad" somos individuos soberanos y nuestro destino va hacia el amor por medio de la libertad. No sabemos cual es nuestro sitio en el mundo y por eso destruimos a nuestra propia madre naturaleza, nos han privado de su amor y sus enseñanzas y no hemos conocido ya  felicidad alguna. No en vano se ha dicho del hombre que es un animal enfermo. ¿Que hacemos con este animalito humano?, pues lo mismo que con los otros, cuando ya no sirven para su trabajo en el circo o en la cadena de producción simplemente se prescinde de ellos sustituyéndolos por otros "nuevecitos" y acaban sus días en algún albergue de acogida para animalitos "usados". ¿Os suena?. Rebeldia, disidencia y desobediencia son tres opciones muy legítimas en estos tiempos si nos consideramos dignos y si amamos de verdad a esta humanidad y a este mundo.